Pedreres de s´Hostal de Lithica

Uno de mis sitios favoritos e inspiradores, «Pedreres de s´Hostal de Lithica». Unas canteras impresionantes, hay un laberinto, un jardín… cada rincón es mágico.

El laberinto diseñado por Laetitia Lara, con las colaboraciones de Nuria Román y Basile Ribas. 

Inspirado en el Laberinto del Minotauro, de planta cuadrada, múltiples caminos y un centro que invita al reto personal, o en grupo. Una experiencia lúdica donde cada uno se pierde, se busca y busca al otro, reflejo de nuestro caminar vital. 

Su concepción artística convierte el Laberinto en una intervención land-art en las canteras, con las canteras. Un gran acto colectivo fruto del apadrinamiento popular de las piedras que lo construyen, siguiendo la técnica de piedra en seco. El Laberinto, mimetizado en el paisaje, reversa el proceso del cantero, devolviendo a la cantera (a la tierra) las piedras que ella nos ha donado durante largo tiempo ofreciendo un nuevo camino. 

el jardín

Tiempo y naturaleza interactúan en el paisaje de la cantera. La sucesión de vegetación, la agresión de la extracción, el paso del tiempo y la erosión completan y cierran el ciclo con el regreso de la naturaleza a un paisaje en constante transformación.

Cantera de marés

 

El artesano cantero (trencador), tradición y arte de la extracción del marés, es el creador de las canteras. Su técnica manual a golpe de escoda se puso al servicio de la piedra.

Su trabajo es el de la escucha de la calidad del marés a la búsqueda de la mejor veta de extracción. De esta relación surgió el espacio laberíntico, irregular y de formas orgánicas, reflejo de la estructura interna de la tierra formada en este caso por piedra de marés; de escaleras minerales talladas, creadas con cada nueva capa de piedra excavada, útiles para la evacuación de los bloques.
El gesto oblicuo del cantero crea el plano inclinado de las paredes gravadas con pequeños gestos y puntos, testimonio de la energía paciente y rítmica de su intervención.

Texto: Lithica